"IL PRESEPE, El Belén napolitano de la Colección Pedrera Martínez"
Datado en el siglo XVIII y procedente de Nápoles, fue adquirido por Don Antonio Pedrera hacia el año 2002 para su uso en el ámbito familiar. Así seguiría hasta el año 2015 cuando se expuso al público por primera vez en el claustro del Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela. Dos años más tarde y de manera permanente hasta 2023, el conjunto napolitano se expuso en su planta noble para poder ser visitado durante todo el año como una pieza más.
Los Belenes napolitanos plasmaron sobre manera la adaptación de las antiguas tradiciones paganas en creencias cristianas, repletos de figuras conocidas por los italianos como los i pastori, reproducen la vida cotidiana del Nápoles del siglo XVIII a través de una escenografía teatral llena de contrastes y colorido. Personajes como vendedores ambulantes, músicos, cortesanos, maestros de diferentes oficios, pastores, el mercado o la taberna dan lugar a escenas que funden lo sacro con lo común y lo señorial.
Con cierto ambiente bucólico su escenografía incorpora: casas, comercios, posadas y otros elementos urbanos como callejuelas y una fuente que se relacionaba, entre otras simbologías, con la pureza de la Virgen María. Varias iglesias de la región de Nápoles llevan el nombre de la Madonna del pozo. A esto se le suma un templo clásico derruido en el que se sitúa la escena del Misterio al que acude el cortejo Real de los Reyes Magos.
Una de las figuras más importantes es la del pobre Pastor Benino que se encuentra dormido normalmente situado al inicio del plástico nombre con el que comúnmente se conoce al conjunto de la escenografía y el fondo este personaje sugiere que todo el Belén es una materialización de su propio sueño donde se mezclan las imágenes divinas los religiosos con sus propias vivencias lo popular.
En el caso de Il Presepio la escenografía ha sido realizada por Mª Teresa y Pablo Arenas Parra dispuesta en forma de “T”, esta escenografía ayuda a contemplar debidamente los tres módulos arquitectónicos que conforman el Belén.
Cabe destacar el fondo llamado lontananza, un imprescindible en los Belenes Napolitanos, realizado por Dña. Victoria Sánchez Giner, Doctora en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Chezner, plasma con creatividad, pinceladas sueltas y de gran calidad, un precioso paisaje con el relieve típico de la Vega Baja del Segura con cromatismos en ocre, verde cobalto, siena y carmín, que confluyen con las tonalidades del conjunto dándole valor expresivo y visual haciendo del todo una sola pieza.
En el módulo de la panadería de base octogonal y tres alturas encontramos el horno en la parte inferior donde se encuentran el fornaio y la foritanella en la parte superior observamos una vivienda con terraza típica de la época además de un patio en uno de sus lados.
El módulo de la taberna también de tres niveles es el de mayor tamaño del conjunto alcanzando los 210 cm de altura. De igual modo presenta la taberna y carnicería en su planta baja y una vivienda con terraza en las plantas superiores.
El tercer y último módulo está dispuesto en dos alturas es el de la natividad en su parte inferior encontramos una cueva junto a la que está la fuente y unas escaleras que dan acceso a la parte superior donde se encuentra la escena del misterio.
El paisaje está conformado por montañas realizadas en poliespán policromado y corcho natural y decorado con vegetación, tanto natural como artificial, integra las escenas del conjunto con un gran naturalismo. Asimismo, se aumentó la cantidad de los llamados finimentis, es decir, pequeños objetos y accesorios que dotan al Belén de un mayor realismo e impacto visual.
Tal y como se ha mostrado y a diferencia del Belén clásico español, el Pesebre Napolitano integra las creencias cristianas con la vida popular y la jaranera del Nápoles del XVIII. Esto unido a la delicada elaboración de sus piezas y a su compleja y rica escenografía supone una manifestación artística de gran valor de la cual tenemos constancia con el espléndido conjunto belenístico que gracias a la Fundación Pedrera de la Comunidad Valenciana a través de la Colección Pedrera Martínez de Orihuela y con la colaboración del Excelentísimo Ayuntamiento de Valencia podemos contemplar en el precioso claustro de la joya neoclásica de Valencia, el Palacio Cervelló.